El sensor de movimiento cableado con máxima inmunidad a falsas alarmas de Intelbras se destaca por su blindaje contra disparos innecesarios, lo que lo convierte en una solución ideal para entornos críticos y donde la precisión es clave.
Esto se debe a que cuenta con doble tecnología de detección:
- Microondas: capta los desplazamientos de masa incluso cuando la intrusión se arrastra por el piso.
- Lente infrarrojo (PIR): detecta todo tipo de cambios de temperatura en un radio de 15 metros.
Para emitir una alerta de intrusión, ambos sistemas deben activarse. Es por eso que a este modelo se lo recomienda para sitios con variaciones térmicas bruscas, tales como cocinas, áreas con aire acondicionado potente o donde hay corrientes de aire que podrían confundir a uno común.
Asimismo, posee un lente especial que capta la presencia del intruso hasta 10 centímetros debajo de su lugar de instalación, evitando posibles puntos ciegos o «zonas 0».
A su vez, cuenta con filtros que evitan que los faros de un auto o el reflejo del sol saturen el lente. También ajusta su sensibilidad según el clima: por ejemplo, si hace mucho calor (cerca de la temperatura del cuerpo humano), se vuelve más «agudo» para no perder capacidad de detección.
Otra función destacable es la de su inmunidad a las mascotas de hasta 15 kilos, siendo ideal para viviendas con perros y/o gatos pequeños y medianos. Su ángulo de detección es de 110 grados y posee un alcance de 15 metros.
Este sensor de movimiento cableado con máxima inmunidad a falsas alarmas también incluye un soporte articulado para su fijación en postes y paredes, siendo apto para ambientes interiores y semiabiertos.




